No es raro encontrar personas que mantienen conversaciones con chatbots de IA como si fueran amigos: les cuentan preocupaciones, les piden consejos o incluso desarrollan algún tipo de vínculo afectivo. Pero… ¿qué pasa cuando los chicos y las chicas entablan este tipo de relaciones?
En muchos casos, estas interacciones surgen cuando se sienten solos o no encuentran con quien conversar. La posibilidad de dialogar en cualquier momento con un modelo de IA, que siempre responde y parece comprendernos, puede resultar muy tentadora. Sin embargo, aunque simulan empatía, estos sistemas no están diseñados para brindar apoyo emocional ni acompañamiento psicológico. Su aparente disponibilidad permanente puede reforzar la ilusión de una compañía incondicional.
En situaciones de mayor vulnerabilidad, esto puede ser especialmente riesgoso. Las respuestas de la IA, aunque suenen amables o alentadoras, no siempre son adecuadas ni cuidadosas y, en algunos casos, pueden reforzar emociones o pensamientos negativos. Además, al compartir información personal con estas aplicaciones, los chicos y las chicas pueden exponer datos sensibles y comprometer su privacidad.
Si somos conscientes de estos puntos, podemos acompañar a chicos y chicas en sus interacciones con la IA con claridad y cuidado. También, reflexionar sobre las diferencias entre las interacciones humanas y las que se mantienen con chats, dejando en claro que los vínculos entre personas son irreemplazables.
Las tecnologías de IA están diseñadas para darnos respuestas hechas a nuestra medida. Es decir, aprenden de nosotros, de lo que consideramos adecuado y correcto, y tienden a confirmarlo. Desde las recomendaciones y publicaciones que se nos muestran en las redes hasta las respuestas de los chatbots de IA, estos sistemas aprenden de nuestras preferencias y tienden a reforzar nuestras propias opiniones, gustos y creencias. La intención es que nos sintamos cómodos y queramos seguir usando la aplicación y para ello, el tono suele ser de adulación y complacencia.
¿Cómo nos tratan los chats conversacionales? ¿Y qué trato tenemos nosotros al dialogar con esos sistemas? ¿Qué diferencias hay con los vínculos humanos? ¿En qué situaciones nos resulta más cómodo preguntarle a una IA que hablar con una persona? ¿Cómo impacta en el modo en que nos relacionamos con otras personas?