La presencia de la IA viene creciendo de manera tan rápida que los usos son muy diversos y cambian permanentemente. Si bien esta tecnología abarca distintos tipos de aplicaciones y funciones, hoy solemos asociarla con la IA generativa: aplicaciones que producen contenido nuevo a partir de los pedidos que les damos y toda la información de la que disponen. Los usos que de ellas hacen los y las adolescentes son muy diversos:
Saber qué están haciendo chicos y chicas con la IA es clave para poder acompañar: qué usos le dan, qué valor le otorgan a estas interacciones, qué tipos de contenidos generan y qué habilidades desarrollan o, por el contrario, si “descansan” en las aplicaciones para ahorrar ciertos esfuerzos. El intercambio generacional de miradas puede contribuir a una visión más crítica de aquello que se consigue en colaboración con la IA.
Los primeros usos de la IA quizás pasaban desapercibidos: recomendaciones al terminar de ver un video, sugerencias de cuentas para seguir en redes, las ofertas de compras similares a las ya realizadas. No nos dábamos cuenta, pero en esas predicciones la IA ya estaba presente. En la actualidad, el uso más extendido es el de los chats generadores de textos, imágenes o sonidos (la IA generativa).
¿Para qué usos, tareas o situaciones les resultan útiles las aplicaciones con IA? ¿Para cuáles no? ¿Qué diferencias de criterios hay entre los diferentes integrantes de la familia?